{"id":4947,"date":"2021-10-14T08:14:18","date_gmt":"2021-10-14T12:14:18","guid":{"rendered":"https:\/\/avech.org\/?p=4947"},"modified":"2023-10-09T15:38:44","modified_gmt":"2023-10-09T19:38:44","slug":"ruta-de-la-seda-transito-chino-desde-el-pasado-al-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/avech.org\/en\/ruta-de-la-seda-transito-chino-desde-el-pasado-al-futuro\/","title":{"rendered":"Ruta de la Seda: tr\u00e1nsito chino desde el pasado al futuro"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-background-position:left top;--awb-border-sizes-top:0px;--awb-border-sizes-bottom:0px;--awb-border-sizes-left:0px;--awb-border-sizes-right:0px;--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-bottom:80px;--awb-padding-right-medium:60px;--awb-padding-left-medium:60px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start fusion-flex-content-wrap\" style=\"max-width:1331.2px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_1_1 1_1 fusion-flex-column\" style=\"--awb-bg-size:cover;--awb-width-large:100%;--awb-margin-top-large:0px;--awb-spacing-right-large:3.84%;--awb-margin-bottom-large:40px;--awb-spacing-left-large:1.92%;--awb-width-medium:100%;--awb-spacing-right-medium:1.92%;--awb-spacing-left-medium:1.92%;--awb-width-small:100%;--awb-spacing-right-small:1.92%;--awb-spacing-left-small:1.92%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\" style=\"--awb-content-alignment:justify;\"><p>La labor de investigadores pioneros y el empe\u00f1o de arriesgados aventureros en poner al descubierto Asia central fue una labor que desde el siglo XIX ha ido ubicando con mayor exactitud determinados t\u00f3picos relativos a las Rutas de la Seda y a las inh\u00f3spitas regiones centro asi\u00e1ticas. Hablamos de su papel de lugar de paso, de su caracterizaci\u00f3n como una tierra de errantes n\u00f3madas sin rasgos culturales definidos, sin asentamientos permanentes ni historia propia. Sin embargo, el rol cultural desempe\u00f1ado por el territorio centro asi\u00e1tico fue inequ\u00edvoco, y hasta se podr\u00eda decir, estelar: su geograf\u00eda le ha conferido la etiqueta de lugar estrat\u00e9gico y centro receptor y difusor, de cruce de caminos, de crisol que fusion\u00f3 corrientes culturales que despu\u00e9s progresaron hacia otras regiones, entre ellas China.<\/p>\n<p>Las ciudades o comunidades-oasis (hoy en territorio chino), de extremada relevancia estrat\u00e9gica y mercantil-caravanera, ejercer\u00e1n de centros de encuentro y de ulterior partida, de obligados n\u00facleos de reuni\u00f3n y acopio en funci\u00f3n del relieve circundante y de los temibles desiertos adyacentes. El elevado grado de aislamiento y de insularidad geogr\u00e1fica ejercieron de factores primordiales para entender el papel de la regi\u00f3n como zona de un modelo cultural rico al que contribuyeron varias culturas y el paso de tribus n\u00f3madas, que hicieron que el territorio jugase el papel de transmisor civilizador. Este desempe\u00f1o comercial y cultural propici\u00f3 las continuadas luchas entre los diferentes reinos por la posesi\u00f3n y control de la regi\u00f3n y sus importantes rutas. Durante mucho tiempo, primero chinos y tibetanos, y luego, turcos, \u00e1rabes y persas, rivalizaron por asegurar su presencia y dominio en este \u00e1mbito. A trav\u00e9s de una notable red de caminos, veredas y carreteras, que cruzaban estos lugares, se movilizaban gentes de todo tipo y condici\u00f3n: mercaderes, mercenarios, monjes, normalmente budistas, peregrinos y embajadores.<\/p>\n<p>Este conglomerado de v\u00edas recibi\u00f3 el nombre de Ruta de la Seda, un t\u00e9rmino acu\u00f1ado por el noble alem\u00e1n von Richthofen en el siglo XIX. No obstante, tambi\u00e9n se le ha concedido el sobrenombre de <em>Ruta de los Sutras<\/em> porque el budismo ha sido, a lo largo del primer milenio, la corriente cultural m\u00e1s destacada que ha avanzado por estos senderos terrestres, influyendo la mentalidad de los pobladores centro asi\u00e1ticos y del Lejano Oriente. Desde esa \u00e9poca, los caminos y lo que implican, se han hecho m\u00edticos, puesto que a trav\u00e9s de la Sogdiana, el Pamir, la cuenca del Tarim y el Gansu, han sido capaces de ir generando, en su largo recorrido intercontinental, centros de cultura donde los intercambios mercantiles y de ideas proliferaban ininterrumpidamente, mientras que, en reciprocidad, acercaban pueblos y civilizaciones distintas.<\/p>\n<p>La seda fue el producto m\u00e1s floreciente de intercambio, aunque no el \u00fanico. Se trataba de un material refinado propio de los miembros de la corte, que atrajo, en funci\u00f3n de sus veleidades y peculiares caracter\u00edsticas, a los patricios romanos, incidiendo en la intensificaci\u00f3n de un comercio que tambi\u00e9n abundaba en otras mercanc\u00edas consideradas ex\u00f3ticas y suntuosas; esto es, \u00e1mbar, perlas, esmaltes, lacas, pieles, lapisl\u00e1zuli o cinamomo. La belleza de la seda, su alto grado de exotismo, unido a su extra\u00f1o y poco conocido origen, su misterioso y m\u00edtico sistema de elaboraci\u00f3n, as\u00ed como la facilidad de transporte y su empleo como factor de exhibici\u00f3n y refinamiento, hizo de ella el prototipo estelar de los intercambios comerciales por las grandes rutas.<\/p>\n<p>Estas relaciones comerciales entre Oriente y Occidente, que ten\u00edan como objeto los intercambios de productos de lujo, respond\u00edan a un inusitado desarrollo de la capacidad de consumo de los dos grandes centros de poder de ese tiempo, sobre todo la Roma imperial de \u00e9poca de Augusto. En la ciudad eterna la seda llegar\u00e1 a ser un lujo innecesario pero imprescindible en la confecci\u00f3n de la indumentaria imperial, que proporcionaba prestigio social y destacaba la <em>potestas<\/em> del soberano. El momento \u00e1lgido del comercio de seda ocurri\u00f3 en \u00e9poca de Augusto, durante la <em>Pax Romana<\/em>. As\u00ed pues, parece dar la impresi\u00f3n de que para el imperio romano, y para Occidente en particular, las relaciones mercantiles tuviesen la misi\u00f3n de servir de acceso a bienes de prestigio relacionados con el desarrollo de las formas de mando. Resulta interesante destacar que en \u00e9poca Han el imperio que lideraba Roma era conocido en las fuentes como <em>Da Qin<\/em> o Gran China, y se sab\u00eda de la existencia de varias ciudades del oriente romano, como Antioqu\u00eda y Alejandr\u00eda. Por su parte, en 166 Marco Aurelio, <em>Andoun<\/em> para los chinos, envi\u00f3 una embajada para establecer relaciones comerciales directas sin la mediaci\u00f3n persa, pero la distancia y ciertas dificultades intr\u00ednsecas a la tarea impidieron la normalizaci\u00f3n de los acuerdos suscritos.<\/p>\n<p>No se debe olvidar que el comercio a larga distancia es algo aislado y coyuntural, relacionado estrechamente con las culturas urbanas. La organizaci\u00f3n b\u00e1sica de este sistema mercantil parece depender de la tradici\u00f3n del don y el regalo por el que desde China se distribuir\u00edan los productos entre los arist\u00f3cratas guerreros de las estepas, pasando a sogdianos y los habitantes de la Bactriana, que los transmitir\u00edan a mercaderes de Palmira o Alejandr\u00eda a trav\u00e9s de los intermediarios partos, siguiendo algunas rutas adyacentes importantes como las de India del noroeste. Pero adem\u00e1s de servir como corredor mercantil, la ruta ser\u00e1, fundamentalmente, un inestimable puente cultural, un medio de intercambio y fusi\u00f3n intelectual, religiosa, est\u00e9tica y filos\u00f3fica. Y es que con los diferentes productos viajar\u00e1n las ideas, que contactar\u00e1n con otras doctrinas, modos de pensar y de vivir la fe.<\/p>\n<p>El consolidaci\u00f3n de la dinast\u00eda Han y su proceso expansivo, acompa\u00f1ado de la consolidaci\u00f3n del imperio en Roma al otro lado del orbe conocido, hizo rentable en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y factible en un sentido geogr\u00e1fico, la viabilidad econ\u00f3mica de las carreteras terrestres y sus diversas ramificaciones hasta entrado el siglo X, propiciando, adem\u00e1s, los contactos culturales y la racionalizaci\u00f3n de las limitantes y ut\u00f3picas ideas que la mitolog\u00eda, las ignorancia y los t\u00f3picos hab\u00edan establecido.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n en esta \u00e9poca hubo otros destacables centros de poder a lo largo de la gran ruta que no se pueden relegar al olvido. As\u00ed, varios reinos indo griegos, legado de Alejandro Magno, que se extend\u00edan por el valle del r\u00edo Oxus hacia el norte de India, la dinast\u00eda Maurya de Asoka, que ocup\u00f3 territorios del actual Pakist\u00e1n y Afganist\u00e1n, el reino de los partos de Ir\u00e1n, los Y\u00fcetzi de las fuentes chinas, probablemente tribus escitas, en el corredor del Gansu, y que ser\u00edan la fuente de los Kushan de Kanishka, y otra serie de peque\u00f1os estados independientes, en especial en la cuenca del Tarim, que coincid\u00edan con las numerosas comunidades-oasis de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En particular, los pueblos n\u00f3madas denominados Y\u00fcetzi, que proven\u00edan de las zonas de pastizales del occidente chino, acabaron instal\u00e1ndose, bajo la presi\u00f3n de los Xiongnu (Hunos), en Bactriana, donde ya moraban desde el siglo I a.e.c. los escitas Saces o Saka tras su victoria sobre los partos. La historia antigua de los Kushan, herederos directos de estos n\u00f3madas, es conocida a trav\u00e9s del <em>Hou Hanshu<\/em> o <em>Anales de la dinast\u00eda Han Tard\u00eda<\/em>, que presenta a estos pintorescos pueblos como fervientes budistas, de la <em>Geograf\u00eda<\/em> de Estrab\u00f3n y de la de Ptolomeo. Los intereses chinos en el gran \u00e1rea centro-asi\u00e1tica, en los llamados\u00a0 territorios occidentales, tanto desde un \u00e1ngulo militar, en defensa contra los n\u00f3madas Xiongnu, como desde una \u00f3ptica comercial, en especial en busca del preciado jade, muy valorado desde una \u00f3ptica est\u00e9tica y ritual funeraria, as\u00ed como de los caballos de Fergana, son los factores que galvanizaron la consolidaci\u00f3n y pervivencia de las rutas terrestres.<\/p>\n<p>Las grandes y cruciales v\u00edas de la Ruta estaban trazadas en \u00e9poca Qin, pero era preciso un momento hist\u00f3rico adecuado para ponerlas en funcionamiento. La estabilidad pol\u00edtica y el desarrollo econ\u00f3mico, que permitieron una mentalidad aperturista entre los chinos, absortos tradicionalmente en conservar su legado civilizatorio en el seno de un idealizado mundo cerrado, sinoc\u00e9ntrico, que se evidencia con los gobernantes Han, hacen viable el uso continuado de esas rutas.<\/p>\n<p>La presencia de los n\u00f3madas esteparios Xiongnu, al norte de los Largos Muros, que desestabilizaban las zonas comerciales e imped\u00edan el normal desarrollo del intercambio de productos, fue el indicador para que el emperador Wen Di, que rein\u00f3 en el siglo II a.e.c., intentase comprar la paz de las fronteras con la entrega de cereales y seda a los hunos y solicitase ayuda a otros reinos mediante el env\u00edo de embajadas hacia Occidente. La cantidad de la preciada seda que los b\u00e1rbaros acabar\u00edan manejando fue tan voluminosa que las piezas sobrantes ser\u00edan vendidas en los importantes mercados de las regiones del Asia occidental, como la lejana Kashgar o la m\u00edtica Samarcanda. De este modo, la val\u00eda del tributo en seda acabar\u00eda siendo esencial en el funcionamiento continuo de las v\u00edas de intercambio.<\/p>\n<p>No obstante, fue el gran emperador Wu Di (140-87 a.e.c.), el que propici\u00f3 un giro de ciento ochenta grados al pasar de una pol\u00edtica defensiva a otra mucho m\u00e1s ofensiva a trav\u00e9s de una serie de medidas de pol\u00edtica exterior que facilitaban un proceso de expansi\u00f3n territorial que respond\u00eda, a su vez, a imperiosas necesidades internas: el mantenimiento y la continuidad del control sobre las confederaciones n\u00f3madas, relativamente frenadas por la Gran Muralla. La expansi\u00f3n china hacia Occidente a partir de los siglos II y I a.e.c. puso en directa relaci\u00f3n a la corte imperial con la cuenca del Tarim y sus ricos valles de llanura de loess arcilloso, muy ventajoso para la agricultura, y con sus ciudades-oasis, verdaderos n\u00facleos mercantiles y cosmopolitas donde habitaban agricultores sedentarios y comerciantes, que terminaron por convertirse, en funci\u00f3n de su posici\u00f3n geo estrat\u00e9gica, en lugares de encuentro y confluencia de pueblos e ideas.<\/p>\n<p>Estas comunidades-oasis, que enlazaban el Gansu occidental con la cuenca de los r\u00edos Sir Daria y Amu Daria, por ambos lados del temido desierto de Taklamakan, y hacia el Pamir en direcci\u00f3n este, reun\u00edan tanto poblaciones indoeuropeas, sogdianos, kucheanos y khotanos, como altaicas, hunos, turcos y uigures, as\u00ed como sino-tibetanas. Estos n\u00facleos urbanos fueron pioneros en ver florecer fuera de India las primeras comunidades budistas financiadas por ricos mercaderes laicos, embellecidas con pinturas y esculturas alusivas a la leyenda del Buda y la doctrina del budismo.<\/p>\n<p>La embajada diplom\u00e1tica de Zhang Qian al Asia central en 139 a.e.c., con la finalidad de conseguir aliados firmes y de confianza contra los belicosos Xiongnu, que hab\u00edan constituido una confederaci\u00f3n, puso a los chinos en contacto con ricas y pr\u00f3speras regiones como Sogdiana, Bactriana, Fergana y Persia, e incluso Asia menor (llamada <em>Diaozhe <\/em>en chino), fuertemente helenizadas y con influencias culturales iranias. La misi\u00f3n de Qian despert\u00f3 el deseo chino por esos productos, propiciando las expediciones militares y diplom\u00e1ticas para mantener relaciones te\u00f3ricamente amistosas, pero sobre todo, para ubicar bajo su dominio directo la cuenca del Tarim a trav\u00e9s de guarniciones y protectorados militares, como la muy conocida de Yang Guang. La expansi\u00f3n as\u00ed consentida intentaba fortalecer el poder central imperial y su prestigio, adem\u00e1s de aumentar las expectativas econ\u00f3micas chinas.<\/p>\n<p>La toma de contacto con estas regiones occidentales, hoy en el l\u00edmite de la regi\u00f3n aut\u00f3noma uigur de Xinjiang, provocar\u00e1 la llegada de influjos religioso-filos\u00f3ficos nestorianos, zoro\u00e1stricos y fundamentalmente budistas a China. Esta nueva amplitud territorial, bajo dominio militar y administrativo, abri\u00f3 el campo a la colonizaci\u00f3n y a esos nuevos componentes culturales, poco o nada conocidos, am\u00e9n de significar un desahogo de las presiones sociales del momento. Gracias a ella, el budismo chocar\u00e1 frontalmente con el popular tao\u00edsmo y con un confucianismo que se hab\u00eda adaptado a las necesidades de un Estado fuertemente burocratizado.<\/p>\n<p>No ser\u00eda sino hasta fines del siglo I, con las campa\u00f1as del general Ban Zhao, que se someter\u00e1 a verdadero vasallaje a todas estas regiones a trav\u00e9s de guarniciones, colonias agr\u00edcolas y comisarios imperiales Han; Khotan y Kashgar cayeron en el a\u00f1o 74 y Yarkand hacia 88. La instalaci\u00f3n de guarniciones, torres de vigilancia, adem\u00e1s del control de las rutas mercantiles, favorecieron a los mercaderes e impulsaron la creaci\u00f3n de grandes mercados en las ciudades fronterizas. En el seno de la pol\u00edtica interna de Wu Di ciertas medidas imperiales ayudaron notablemente a asegurar la ruta y a consolidar el comercio transcontinental, como la obligaci\u00f3n de los comerciantes a integrarse en la administraci\u00f3n, con lo que actuaban en nombre de la corte imperial, y la instituci\u00f3n del papel moneda, herramienta ahora esencial en los intercambios.<\/p>\n<p>Parece innegable, a tenor de los vestigios arqueol\u00f3gicos descubiertos y las noticias en las fuentes escritas, que en Asia central hubo varias rutas comerciales desde antiguo, lo que significa que como lugar de paso siempre existieron compradores y vendedores. No fue hasta finales del siglo I cuando los chinos tomaron verdadera conciencia de la actividad comercial romana con los pueblos partos (ars\u00e1cidas, 255 a.e.c.-226), intermediarios casi monopolistas, junto a los persas sas\u00e1nidas (226-651) del comercio a larga distancia, que ser\u00edan los introductores de la muy codiciada seda en las manos de las familias nobles romanas.<\/p>\n<p>El frustrado viaje de un personaje llamado Gan Ying hasta las mismas puertas del imperio romano encaja en estas nuevas perspectivas chinas. El momento en que m\u00e1s floreci\u00f3 el comercio fue, sin duda, cuando se establecieron relaciones diplom\u00e1ticas y los romanos empezaron a apreciar la seda y otros lujos orientales. Aun para el primer siglo de nuestra era la seda era dif\u00edcil de encontrar en Roma, y s\u00f3lo los m\u00e1s ricos pod\u00edan comprar algunas tiras para coserlas a sus t\u00fanicas de algod\u00f3n o lino en lugares preferentes. De hecho, pues, podemos asumir que la gran ruta, en t\u00e9rminos mercantiles y culturales fue, durante un tiempo, el verdadero centro del mundo.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, la dispersi\u00f3n que la ruta propicia, traer\u00e1 consigo uno de los g\u00e9rmenes de la decadencia Han, que tan fruct\u00edfera ser\u00e1 para que el budismo comience su per\u00edodo de popularizaci\u00f3n: la creaci\u00f3n de grandes y ricas familias, muchas de ellas de mercaderes, que acabar\u00e1n concentrando las tierras y generando grandes tensiones entre los campesinos, como la famosa insurrecci\u00f3n, de tintes tao\u00edstas, conocida como los Turbantes Amarillos, desarrollada en Shandong y Henan en 184.<\/p>\n<p>El itinerario de las v\u00edas que conforman la Ruta de la Seda, cuyo conocimiento se debe a los datos de Ptolomeo y a las narraciones de los peregrinos chinos budistas Faxian y Xuanzang, un\u00eda, tras recorrer m\u00e1s de siete mil kil\u00f3metros superando obst\u00e1culos geogr\u00e1ficos muy notables, monta\u00f1as, valles, r\u00edos y desiertos, Roma, Alejandr\u00eda y Antioquia con Chang\u2019an.\u00a0 Despu\u00e9s de atravesar la puerta de jade o <em>Ru Men Guan<\/em>, la ruta norte (<em>bei dao<\/em>), discurr\u00eda, bordeando el temible desierto de Taklamakan y pegada al Tienshan, desde Hami, el antiguo Turquest\u00e1n chino, a trav\u00e9s de Turfan, Karashar, Kucha, Aksu, hasta Kashgar, y la meridional (<em>nan dao<\/em>), segu\u00eda por Dunhuang, Miran, Niya, Khotan, Yarkand, uni\u00e9ndose a la v\u00eda septentrional en Kashgar, verdadero cuartel general mercantil y centro de acopio. Desde este punto continuaba a Kokand, Tashkent, la m\u00edtica Samarcanda y Bujara, y de aqu\u00ed a Merv, atravesando Persia, con paradas en Ecbatana y Ctesifonte, hasta llegar a la costa mediterr\u00e1nea. Desde Yarkand sal\u00eda una v\u00eda secundaria hacia India a trav\u00e9s del Karakorum con destino a Bombay, y otra que, desde Peshawar y Amritsar, atravesando el Hindukush, continuaba, ya en la gran llanura indo-gang\u00e9tica, hacia Agra y Benar\u00e9s, hasta finalizar en Calcuta.<\/p>\n<p>En paralelo, existi\u00f3 un camino septentrional, conocido como Ruta de las Estepas, que desde Mongolia exterior (la futura Mongolia, con capital en Ulan Bator), e interior comunicaba los centros siberianos con la cuenca del Baikal, y a trav\u00e9s del paso de Dzungaria llegar\u00eda a los Urales y la estepa meridional rusa. Este itinerario fue, primordialmente usado por los grupos b\u00e1rbaros, hunos o avaros, en sus desplazamientos al oeste.<\/p>\n<p>Los viajeros fueron propiciando la elevaci\u00f3n de monasterios y templos por el camino, la mayor\u00eda de ellos santuarios en grutas, bellamente decorados con pinturas, relieves o esculturas, como Bamiy\u00e1n (dinamitado por los talibanes), Mogao, en Dunhuang, Longmen y Yungang, que se convertir\u00edan en centros del saber y de aprendizaje. La mayor\u00eda de estos recintos mon\u00e1sticos y santuarios eran financiados por mercaderes laicos ricos que buscaban con su acci\u00f3n ganar m\u00e9rito para futuras buenas reencarnaciones. En China, los grandes monasterios, como el del monte Wudai, se convirtieron en peque\u00f1os Estados casi aut\u00f3nomos y en lugares de recogida de indigentes, artesanos, mercaderes, bandoleros o campesinos que se quer\u00edan librar de las fuertes corveas estatales, hecho que motiv\u00f3, en especial en \u00e9poca de la cosmopolita dinast\u00eda Tang (618-907), una gran proscripci\u00f3n de car\u00e1cter socio-econ\u00f3mico y pol\u00edtico m\u00e1s que cultural, propiciando la laicizaci\u00f3n de muchos monjes, considerados par\u00e1sitos por la ideolog\u00eda estatal confuciana porque romp\u00edan la tradici\u00f3n de la piedad filial por su celibato, no pagaban impuestos y no serv\u00edan militarmente al Estado, y la confiscaci\u00f3n de los bienes y tesoros del monasterio. Muchos funcionaron de aqu\u00ed en adelante, no obstante, como hospicios y hospitales.<\/p>\n<p>La interrupci\u00f3n de la gran ruta con la consolidaci\u00f3n otomana y la apertura de canales mar\u00edtimos alternativos, condicionaron las normas que reg\u00edan las antiguas transacciones mercantiles, provocando la definitiva decadencia de los itinerarios terrestres. El moderno inter\u00e9s historiogr\u00e1fico por redescubrir las interioridades de la m\u00edtica v\u00eda y por conocer las viejas leyendas tejidas a su alrededor, ha dado pie ya a la recuperaci\u00f3n del atractivo hist\u00f3rico de la regi\u00f3n por mediaci\u00f3n de grandes expediciones arqueol\u00f3gicas, sesudos estudios y monograf\u00edas diversas.<\/p>\n<p>Por otro lado, en los \u00faltimos a\u00f1os China ha venido confeccionado proyectos integrados en la denominada Nueva Ruta de la Seda o \u201cIniciativa de la Franja y la Ruta\u201d una ambiciosa red china de infraestructuras (gasoductos, aeropuertos, aduanas, tribunales, ferrocarriles, puertos y hasta comercio electr\u00f3nico), que busca configurar un plan estrat\u00e9gico de ramificaciones geopol\u00edticas y econ\u00f3micas. Algunos creen que estamos ante un instrumento de dominaci\u00f3n del mundo, aunque desde otra perspectiva se apunta a compararlo con una suerte de plan Marshall contempor\u00e1neo que ser\u00e1 de inestimable ayuda en el desarrollo de regiones marginadas.<\/p>\n<p>Con componentes comerciales, financieros, de seguridad y tambi\u00e9n culturales, fue el presidente chino Xi Jinping quien present\u00f3 la idea en 2013, en Indonesia y Kazajist\u00e1n. El inter\u00e9s y beneficio para China reside en la posibilidad de desarrollar sus regiones occidentales, claramente m\u00e1s empobrecidas que las del este del pa\u00eds; la estimulaci\u00f3n de sus sectores industriales, abriendo nuevos mercados para sus innumerables productos y la adopci\u00f3n de los est\u00e1ndares tecnol\u00f3gicos chinos por parte de otros pa\u00edses. En t\u00e9rminos generales, el trasfondo es la expansi\u00f3n de la presencia e influencia internacional china.<\/p>\n<p><strong>Para saber m\u00e1s<\/strong><\/p>\n<p>Muchos son los t\u00edtulos que refieren la historia y singularidades de la famosa, y ya legendaria, Ruta de la Seda. Se pueden destacar, entre otros, Baumer, Ch., <em>The History of Central Asia. The Age of the Silk Road<\/em>, I.B. Tauris, Nueva York, 2014; Benjamin, C., <em>Empires of Ancient Eurasia. The First Silk Roads Era, 100 BCE-250 CE<\/em>, Cambridge University Press, Cambridge, 2018; L\u00f3pez Saco, J., \u201cOrigen y significado de la Ruta de la Seda en la antig\u00fcedad\u201d, <em>Altagracia. Revista de la Biblioteca Nacional de Caracas<\/em>, n\u00ba 2, 2006, pp. 116-123; L\u00f3pez Saco, J., \u201cComercio y cultura en la Ruta de la Seda de la antig\u00fcedad\u201d, <em>Revista de Arqueolog\u00eda del siglo XXI<\/em>, n\u00ba 334, 2009, pp. 42-49; Mclaughlin, R., <em>The Roman Empire and the Silk Routes<\/em>, Pen &amp; Sword History, Londres, 2020; Mu\u00f1oz Goulin, J., <em>La Ruta de la Seda<\/em>, Acento edit., Madrid, 2002; Pernot, F., <em>La Ruta de la Seda: desde Asia hasta Europa<\/em>, edit. Parrag\u00f3n, Madrid, 2007; Whitfield, S., <em>La vida en la Ruta de la Seda<\/em>, edit. Paid\u00f3s-Or\u00edgenes, Barcelona, 2000.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-separator fusion-full-width-sep\" style=\"align-self: center;margin-left: auto;margin-right: auto;margin-top:5px;width:100%;\"><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuente:<\/strong> Julio L\u00f3pez Saco (AVECH).<\/p>\n<\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":6,"featured_media":4949,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[61,38],"tags":[47,177,176],"class_list":["post-4947","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-avech","category-noticias","tag-china","tag-historia","tag-ruta-de-la-seda"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4947"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4947\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6723,"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4947\/revisions\/6723"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4949"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/avech.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}